COCA DE CEBOLLA
A mi marido le encanta la coca de cebolla, así que hemos ido probando y, al final, ésta es la que más nos gusta, porque la tenemos recién hecha siempre que queremos.
A lo largo y ancho de Cataluña, podemos encontrar todo tipo de cocas de cebolla, con butifarra, con arengada -arenque-, o cualquier cosa. Pero, a veces, algunas decepcionan, porque a pesar de tener una pinta fantástica, resultan duras o insípidas, grasientas...
Ingredientes:
- 1 masa de pizza (finísima, rectangular, refrigerada, ¿más pistas? Buittoni, Tarradellas)
- 3 o 4 cebollas dulces
- Pimentón dulce de la Vera
- 1 chorrito de aceite de oliva
- Sal (si podéis, pero no hace falta)
- Butifarra fresca (salchicha gorda)
- Pimiento rojo asado (opcional) (con los de piquillo está de vicio, aunque son un poquito picantes)
Elaboración:
- Precalentar el horno a la temperatura que indique el fabricante de la masa (yo pongo 250º arriba y abajo con ventilador)
- Pelar las cebollas y cortarlas a pluma (tipos-de-corte)
- Poner la cebolla en un recipiente que pueda ir al microondas, con un chorrito de aceite, tapadas con film de cocina, 8 o 9 minutos a máxima potencia.
- Mientras se hace la cebolla, sacar la masa, desenrollarla y ponerla sobre papel sulfurizado (el que lleva ya vale) en una fuente de horno, para que se atempere.
- Espolvorear la masa con pimentón dulce (con generosidad)
- Repartir la cebolla sobre la masa (salar) e incorporar la butifarra y el pimiento
- Meter la coca en el centro del horno hasta que la masa, la cebolla y la butifarra tengan un bonito color dorado, con algunos trocitos más tostados.
Os sorprenderá el resultado
